Parece ser que hay motivo para mis molestias en la rodilla derecha. Tengo las dos rótulas ligeramente desplazadas de su sitio natural, y al llevar a cabo esfuerzos intensos, el rozamiento hace que algo se inflame cuando la articulación se calienta.

Consecuentemente, el médico me recomienda no coger la bici, al menos no al nivel habitual.
Con unos ejercicios para fortalecer las rodillas, las molestias disminuirían, pero no desaparecerían por completo. A ver si otro médico me da una solución que me satisfaga más, sin llegar a la cirugía.
Porque eso de reducir la intensidad de las salidas, como que no.
Desde que hace unos años comenzaron a ponerse de moda los videos acerca de la vertiente más radical de la bicicleta de montaña, pocas sagas han conseguido llegar a la calidad conseguida por The Collective. Con una primera película con el mismo nombre, grabada en 16 mm, elevaron enormemente el listón.
Hace poco volvieron a la carga con The Collective: Seasons, con la participación de siete de los mejores “bikers” del mundo, y a través de las cuatro estaciones, muestra el significado de ser un “rider” a tiempo completo. Excusa perfecta para disfrutar de estos videos.
Esta es una pequeña muestra de todo el repertorio. Para abrir boca, el invierno…
Echando la vista atrás, se me ocurrió la idea de recopilar fotos sobre las bicis que han pasado por mis manos desde… desde la época de Verano Azul, jeje.
Vienen a mi mente imágenes de la mítica Motoreta, aquella bici de anchísimo sillín y muelles decorativos en la horquilla. ¿Quién no tuvo una de estas de pequeño?

Luego llegó la Comunión, y cómo no, una bici para el nene. Se trataba de una Coluer MB 200, con potencia de rosca, cambio Shimano Altus C10, frenos cantilever, sillín tipo sofá… 1993: Era la época en la que las bicicletas de montaña empezaban a pegar fuerte en España. ¡Cómo han cambiado las cosas!

El paso definitivo para meterme en este mundillo fue en el año 99, cuando me dieron a elegir entre una bici nueva o una Playstation. Tomé la sabia decisión de decantarme por el deporte al natural.
Y cayó una BH Expert Alu, con algún componente Shimano LX, frenos v-brake, tirantes tipo spaguetti, pedales automáticos, y ¡horquilla de suspensión! La Rock Shox Jett C de 63 mm dio bastante de si. Mientras, las salidas iban aumentando en distancia, más allá de las típicas excursiones de verano al pueblo de al lado.

Con el tiempo, le fui cambiado piezas. Tija, potencia y manillar pasaron a ser Onoff. El freno delantero, un XT de disco, y el trasero, un Avid SD7. La horquilla me pedía un cambio, siendo la elegida una Marzocchi MXC Air.
La bici actual llegó cuando había algún que otro euro en la cuenta corriente. Kona era una marca que siempre me había llamado la atención, y la King Kikapu me enamoró. El cambio a una doble fue radical, y más aún el salto de calidad de los componentes. La Marzocchi MX Comp con bloqueo, llantas Mavic 717, bielas RF Ride XC, amortiguador Fox RP3… Vaya maravilla.

Y hasta aquí llega la historia. ¿Qué será lo próximo?
Hoy por fin he encontrado el hueco y las ganas suficientes como para irme a correr un rato. A falta de bici (la tengo en Granada), buenas son las piernas para desplazarse.
No ha sido mucho tiempo, y además lo he intercalado con ratos andando. El paseo marítimo anima a hacer deporte, y más con las suaves temperaturas a última hora de la tarde. La rodilla no me ha molestado durante el ejercicio, aunque unas horas después noto algo, pero muy poco. Falta ver cómo me levanto mañana, a ver en que parte de las piernas no tengo agujetas…



